Año Jubilar 2024: 12 cosas sobre la torre “El Salvador” que no sabías (o que sabías pero olvidaste).
No sorprenderemos a nadie si afirmamos que la parroquia salvadoreña de Caravaca es la joya del renacimiento arquitectónico murciano. El Arciprestal fue el templo más ambicioso de la encomienda caravaca de Santiago, y su construcción estuvo plagada de vicisitudes que dieron lugar a un edificio inacabado, pero sin duda formidable, y a la más espléndida de las iglesias columnadas de la Región de Murcia.
Parte indivisible del templo y protagonista del paisaje patrimonial de Caravaca es su torre. Una imponente construcción que incluso tuvo su propia historia, no exenta de anécdotas y dificultades, pero sí un potente campanario cuyo sonido llega hasta el último rincón de la ciudad. Como pequeño homenaje a tan famoso símbolo de Caravaca, te presentamos 12 datos aún curiosos de nuestro viaje a El Salvador:
- Su construcción duró más de dos siglos. En rigor, se inició en el siglo XVI y se terminó en el siglo XVIII.
- El proyecto de la torre, como el de la iglesia, fue demasiado ambicioso y el último cuerpo (campanario) se remató con menores proporciones y en mampostería en lugar de piedra labrada. De hecho, el aspecto actual del campanario es relativamente reciente, data del año 1978.
- En su construcción participó nada menos que Jorge Manuel Theotocópuli, hijo del pintor universal Domenico Theotocópuli “El Greco”. Además de seguir los pasos de su padre en la pintura, Jorge Manuel también fue arquitecto. Y efectivamente, visitó Caravaca.
- Fue a la vez campanario y prisión eclesiástica.
- En el interior de las paredes están grabadas numerosas inscripciones de prisioneros. También un testimonio impresionante inscrito en una puerta interior de madera muy antigua que dice “Aquí estuvo preso Alonso Llamas y Robles 3 años”. La sólida puerta de madera correspondía a un calabozo de la torre.

- Es imposible contemplar el primer cuerpo de la torre. Se encuentra incrustado en el templo, en la sacristía mayor.
- En el segundo cuerpo hay una sala cubierta por bóveda elipsoidal, también llamada “bóveda murciana”. El mismo que se puede contemplar en la Capilla Junterón de la Catedral de Murcia.
- Es el único lugar de la ciudad desde donde se puede ver tanto la Basílica con sus murallas como la Plaza del Arco.

- La campana más grande, llamada “María de los Dolores”, data de 1780 y pesa aproximadamente 1.272 kilos.
- El campanero Blas Ferrer, que trabajó en El Salvador de 1817 a 1850, redactó un auténtico manual de repique de campanas en el que describía minuciosamente los distintos repiques que existían, sus significados y las épocas del año correctas para realizarlos. Estaba terminantemente prohibido tocar las campanas «cuando la tormenta está sobre la torre», por el peligro de atraer rayos y las calamidades que ello conlleva.
- Hace muchos años creció una higuera en una cornisa, lo que puso en peligro la estructura de toda la torre. Por lo que hubo que eliminarlo. Décadas después, la higuera ha vuelto.
- Ya casi es hora de que la Torre de El Salvador se abra al público y vuelva a ser visitable, para disfrutar de las increíbles vistas que ofrece.

Fuente de la imagen: www.turismocaravaca.com

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