Lorca: El historiador Manuel Muñoz Clares y el arqueólogo Andrés Martínez Rodríguez, cronistas oficiales de Lorca
El acto de nombramiento institucional, tras la aprobación por el Pleno del pasado 26 de noviembre, tuvo lugar este viernes en el antiguo colegio San Patricio.
Esta distinción es un reconocimiento a su acreditada y profunda labor en el estudio, la investigación, la difusión del patrimonio y los aspectos históricos, así como a su compromiso continuado con la preservación y proyección de la memoria colectiva de la ciudad.
Fulgencio Gil Jódar, alcalde: “Este acto es un homenaje a los cronistas antiguos, modernos y contemporáneos, cuyas obras literarias han contribuido a valorar, enaltecer, difundir y promover el conocimiento de la historia, costumbres, tradiciones y singularidades de nuestra Lorca”
Lorca, 12 de diciembre de 2025. En lo que “será siempre para los lorcas el colegio de San Patricio”, se ha celebrado este viernes el acto solemne de Honores y Distinciones del Ayuntamiento de Lorca. Acto institucional de nombramiento del Cronista Oficial de Lorca. Así inició su intervención el alcalde, Fulgencio Gil Jódar, tras formalizar el acuerdo del pleno del pasado 26 de noviembre por el que el historiador Manuel Muñoz Clares y el arqueólogo Andrés Martínez Rodríguez fueron nombrados Cronista Oficial de Lorca.
Se eligió el Templo de San Patricio, el más importante de los edificios religiosos de Lorca, que anteriormente fue la Iglesia de San Jorge, por la cercanía de los cronistas al monumento. El alcalde mencionó que los trabajos de restauración tras los terremotos de mayo de 2011 permitieron descubrir los restos de la primitiva iglesia y la muralla medieval de la ciudad. «Esto confirmaba que en las entrañas del templo en memoria de la Batalla de Los Alporchones se encontraba la Iglesia de San Jorge, como señala Cánovas Cobeño, el primero en hablar extensamente de la antigua iglesia, en su libro ‘Historia de Lorca’.»
Y destacó que “Manuel Muñoz Clares y Andrés Martínez Rodríguez siguieron con interés los trabajos, supervisando las excavaciones y hallazgos que confirmaron que en la cripta del altar mayor se encontraban los restos del primer abad de la colegiata, Sebastián Clavijo”. Vestigios, añade, que revelan una lápida en latín detrás de la mesa del altar, rematada con un escudo, alusivo a la presencia del cuerpo en el lugar.
El terremoto, señaló, comprometió los tres conceptos fundamentales que Vitruvio, el arquitecto de Julio César, utilizaba para definir la arquitectura: Firmitas, Utilitas y Venustas (firmeza, utilidad y belleza). “La mayor manifestación de valentía, valentía y profesionalismo jamás vivida en la ciudad, dio vida a la frase de Miguel de Cervantes Saavedra, autor de Don Quijote: “Confiar en el tiempo, que suele traer soluciones a muchas amargas dificultades”. Así, nuestra “colegiata” de San Patricio ha vuelto a convertirse en el templo más importante de España dedicado al santo irlandés. Era, pues, el mejor escenario para celebrar institucionalmente el nombramiento de Andrés Martínez Rodríguez y Manuel Muñoz Clares como Cronistas Oficiales de Lorca, para quienes «lo importante es ser hombres de una calle, de un barrio, de una ciudad», como decía el escritor murciano Francisco Alemán Sainz, que fusionaba la narración de situaciones cotidianas con profundas reflexiones filosóficas.
Ha afirmado que «en la ciudad hasta hace poco ‘dormida’, que invitaba al olvido, con sus fachadas rebajadas y sus viejas puertas cerradas, que estamos transformando, asistimos al fin de la ‘plaza vacante’ que dejó hace cinco años el último cronista oficial de Lorca, Juan Guirao García».
Y añadió que «los ecos de su voz aún no se han disipado en el Archivo Histórico Municipal al que dio su nombre tras su inesperada marcha, en una calurosa mañana de hace cinco veranos. Hombre de hermosa ironía, ocupó como Cronista Oficial de Lorca el espacio que dejó su siempre admirado Joaquín Espín Rael. Y éste hizo lo mismo tras la marcha de José María Campoy García».
Este acto, continuó, está dedicado a ellos “In memoriam”. «Al primer Cronista Oficial de Lorca, al presbítero José María Campoy García, miembro fundador de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo de la que ostentó la IX medalla. Y a Joaquín Espín Rael, cuyos artículos y libros siguen siendo referencia para historiadores y arqueólogos.»
Pero, anunció, «me permitirán rendir homenaje a otros que, sin ostentar la distinción de Cronista Oficial de Lorca, lo han hecho. Entre ellos, Ginés Pérez de Hita, Fray Alonso de Vargas, Ginés Antonio Gálvez Borgoñoz, Pedro Morote Pérez-Chuecos, Francisco Cánovas Cobeño, Francisco Cáceres Plá y Francisco Escobar Barberán. Para todos, y para algunos otros, honor y perpetuidad. Homenaje a sus Patrimonio inestimable, fruto de la generosidad y altruismo de quienes, motivados únicamente por su espíritu de servicio, lo ofrecieron a la comunidad sin compensación alguna. Un motivo de peso para otorgarles a todos un justo y merecido reconocimiento.
Gil Jódar destacó que el acto fue «un homenaje a los cronistas antiguos, modernos y contemporáneos, cuyas obras literarias han contribuido a valorar, exaltar, difundir y promover el conocimiento de la historia, costumbres, tradiciones y singularidades de nuestro Lorca. Y a este largo cartel, se suman esta tarde el historiador Manuel Muñoz Clares y el arqueólogo Andrés Martínez Rodríguez. Ellos serán ahora quienes escriban la crónica, la narración de los hechos ocurridos».
Me refería a que el origen de la figura del cronista que representan es relativamente reciente. «El siglo XX puede considerarse el apogeo del movimiento de los cronistas municipales. Y entre ellos, un premio Nobel, Camilo José Cela, que fue cronista de Padrón, su ciudad natal. Las definiciones que se han dado de cronista no están exentas de cierto romanticismo anticuado y más o menos literario. Se les ha calificado de «guerrilleros de la cultura» y «robinsons del saber», o «defensores públicos de la historia».»
Honor y dignidad, destacó, que los llevan a ocupar un puesto de autoridad. Y recurrió al testimonio de Salvador Llopis, cronista oficial de Salamanca que, en la colección “Régimen jurídico del cronista oficial de municipios, provincias y comunidades autónomas”, de Manuel Peláez del Rosal, cronista oficial de Priego de Córdoba y corresponsal de la Real Academia de Legislación y Jurisprudencia de Granada, declaró: “La imparcialidad será premisa fundamental, porque la misión honesta de cualquier cronista honesto no es ni la adulación, ni la de dar satisfacción, sino la de dando testimonio de la mejor manera posible de los acontecimientos de su tiempo, tal como los vio, como los entendió, así como de otros acontecimientos que no vio, recibió noticias oportunas de quienes los vieron.
Defiende la necesidad de la presencia de la figura del Cronista. «En los tiempos en que nos encontramos, esto es más necesario que nunca. La inteligencia artificial necesita ser alimentada por contenidos y datos fiables. Las habilidades matemáticas han mejorado significativamente con la llegada de la IA, pero el procesamiento de los hechos se ha vuelto más inestable. A veces inventan, un fenómeno que algunos investigadores de IA llaman alucinaciones. En una prueba, las tasas de alucinaciones de los sistemas de IA más recientes alcanzaron el 79 por ciento, como señala un artículo del New York Times.
Y llamó a «acudir a las fuentes para obtener información, renunciando a la inmediatez. No ceñirse a lo que algunos dicen, porque eso puede marcar la diferencia entre un estudio sólido y un estudio dudoso. Ésa es también la labor del Cronista Oficial, llevar el conocimiento a la vida cotidiana de una ciudad».
Recordó que el acto formalizó la aprobación en el Pleno del «reconocimiento a la acreditada y profunda labor de estudio, investigación, difusión del patrimonio y de los aspectos históricos, y de su continuo compromiso con la preservación y proyección de la memoria colectiva de la ciudad de Manuel Muñoz Clares y Andrés Martínez Rodríguez».
Nombrarlos cronistas oficiales -prosiguió- no sólo es un justo reconocimiento a la labor de ambos, «sino también una garantía de que la historia de Lorca seguirá contándose con la sensibilidad, el rigor y el amor que exige».
En la lista que hizo de cronistas que ejercieron esta función, pero que no ostentaban el título oficial, “muy bien podría haber incluido a Manuel Muñoz Barberán, padre de Manuel Muñoz Clares. ‘De la casta viene el galgo’, modismo que cobra protagonismo, porque muy pocos artistas pintaron Lorca de lejos como lo hizo Muñoz Barberán. Y ‘pintó’ la Semana Santa de Lorca, enriqueciendo el patrimonio de los bordados en oro y seda”, prosiguió.
«Es muy probable que el legado de sus antepasados fuera decisivo en la formación de nuestro otro protagonista, Andrés Martínez Rodríguez. Sus padres, sus maestros y su bisabuelo, el poeta José Ruiz Noriega, esposo de Melchora, soprano y hermana de Juan Antonio Gómez Navarro, compositor de Salve a la Virgen de los Dolores», dijo.
Y concluyó: “A ambos, nuestro agradecimiento por tomar el testimonio de José María Campoy García, Joaquín Espín Rael, Juan Guirao García y muchos otros a quienes debemos el conocimiento de la historia de Lorca”.
El joven Lucas Feliz, al principio, interpretó varios temas de Pablo Milanés y Joan Manuel Serrat. El acto finalizó con un grupo de músicos del Conservatorio Superior de Música Narciso Yepes que interpretaron el himno de Lorca.
Fuente de la imagen: www.lorca.es



