Lorca: La calle Beato Fray Pedro Soler se llamará San Pedro Soler tras la canonización del lorquino hace un año en el Vaticano


Este lunes, el Pleno aprobó la solicitud realizada por la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre y el párroco de la Iglesia de San Cristóbal para modificar el nombre actual de la calle y realizar los cambios oportunos en las hojas registrales.

Desde poco después de su martirio en Damasco ha tenido diferentes lugares a los que dio su nombre, el más grande donde se ubicaba la antigua Plaza de Hortaliza, la calle Avellaneda, la calle Aire que luego fue Presbítero Emilio García, y el actual Puente de los Carros.

Fulgencio Gil Jódar, alcalde: “Su elevación a la santidad nos lleva a aplicar este reconocimiento a la calle a la que da nombre, que recuerda a un ejemplar de Lorca, el primer santo del barrio de San Cristóbal de Lorca”

Lorca, 27 de octubre de 2025. La calle Beato Fray Pedro Soler, en el denominado Puente de los Carros, frente a la Casa Museo de la Archicofradía del Cristo de la Sangre, Paso Encarnado, en el barrio de San Cristóbal, dejará de llamarse Beato Fray Pedro Soler y pasará a llamarse San Pedro Soler. Así lo acordó el pleno municipal durante la sesión celebrada este lunes. “Su elevación a la santidad hace un año por el Papa Francisco, en la plaza de San Pedro del Vaticano en Roma, nos lleva a aplicar este reconocimiento a la calle a la que da nombre, que recuerda a un ejemplar de Lorca, el primer santo del barrio de San Cristóbal de Lorca”, afirmó el alcalde, Fulgencio Gil Jódar.

El Pleno respondió así a la solicitud realizada por la Archicofradía del Cristo de la Sangre, Paso Encarnado, a través del documento presentado por su presidente, Francisco Ibáñez Martínez, firmado conjuntamente con Régulo Ginés Cayuela Lozano, párroco de la iglesia de San Cristóbal, trasladándose un acuerdo de la Junta Directiva de la Archicofradía de Cristo de la Sangre, celebrada el día 6 de este mes.

El alcalde recordó que, desde el martirio de Lorca en Damasco, distintos lugares del barrio de San Cristóbal y de la ciudad están dedicados al ex beato y ahora santo. «El 21 de mayo de 1900, el ayuntamiento acordó nombrar al venerable Pedro Soler, la plaza situada a la izquierda de la Iglesia de San Cristóbal, formada por la confluencia de las calles Pedro Egea, Martín Piernas y San Cristóbal. Lugar donde luego se ubicaría la antigua Plaza de Hortaliza. En octubre de 1927, con motivo de la beatificación de Pedro Soler, se transformó la calle donde nació. Avellaneda, en el de su nombre. Hubo un nuevo cambio, con acuerdo municipal del 14 de junio de 1939, en el que la antigua Calle del Aire, hoy Presbítero Emilio García, tomó el nombre de Beato Pedro Soler. Y el 6 de octubre de 1969 el Puente de los Carros pasó a llamarse Beato Pedro Soler. A partir de ahora sólo se cambiará el nombre, que recoge el nuevo reconocimiento realizado por el Papa Francisco. apenas un año atrás.

El acuerdo del Pleno cambiará el nombre de la calle Beato Fray Pedro Soler por el de San Pedro Soler, lo que dará lugar a realizar las oportunas modificaciones en su señalización y en las hojas registrales existentes en esta calle. Acuerdos que se comunicarán al Servicio de Estadística y Relaciones con Otras Administraciones y Promoción Turística, al Servicio de Emergencias y Protección Civil, al Servicio de Patrimonio, al Servicio de Participación Ciudadana, al Servicio de Protocolo, a la Policía Local, a la Comisión Nacional de Policía, a la Comandancia de la Guardia Civil y a los candidatos.

El cambio de nombre es ratificado por un informe del titular del Servicio de Estadística en el que se indica que «teniendo en cuenta la solicitud realizada, la confirmación de la elevación a santidad de Pedro Soler y que se trata de la modificación de un nombre de calle ya registrado, a juicio de quien lo informó, no hay problema con la modificación solicitada, aunque una vez aprobada por el Servicio de Estadística se deben modificar los expedientes, los registros y la comunicación a los vecinos de dicha calle».

Vale la pena señalar también que Pedro Nolasco Prudencio Soler Méndez, conocido como Fray Pedro Soler, “fue un vecino popular y querido del barrio de San Cristóbal, donde creció y trabajó durante su juventud. Como cristiano devoto, participó como misionero en Tierra Santa, entregando incluso su vida como mártir de la fe cristiana durante su misión en Damasco.

Hace un año, el Papa Francisco lo “elevó” a lo alto de los altares en un acto que tuvo lugar en la Plaza de San Pedro, al que acudió en peregrinación un grupo de unos doscientos vecinos de Lorca, acompañados por los párrocos de San Diego y San Cristóbal, el obispo de la diócesis y el vicario episcopal de Lorca, y una delegación institucional del Ayuntamiento presidida por el alcalde. «Nuestro compatriota trascendió fronteras y se convirtió en un santo, reconocido en todo el mundo. Ya no es el Beato Lorca del barrio de San Cristóbal, sino que pasó a ser un santo de la Iglesia Católica, conocido en todo el mundo», afirmó el alcalde.

Miles de fieles llenaron la Plaza de San Pedro durante la ceremonia de canonización del Beato Lorca Pedro Soler, los siete Frailes Menores Franciscanos, Fray Manuel Ruiz López, Fray Carmelo Bolta Bañuls, Fray Engelbert Kolland, Fray Nicanor Ascanio Soria, Fray Nicolás María Alberca Torres, Fray Francisco Pinazo Peñalver y Fray Juan. Jacob Fernández, además de los laicos, Francisco Massabki, Mooti Masabki y Raphael Massabki.

Gil Jódar declaró que la santificación de Pedro Soler es “un paso histórico”. Y habló de la importancia del turismo religioso en esta época. «Va más allá de un destino. Es una inmersión en tradiciones, valores e historia y será un motor económico para el barrio de San Cristóbal, para Lorca».

La casa donde nació, calle Abellaneda; la iglesia de San Cristóbal, donde recibió las aguas del bautismo y donde se guardan un cuadro y varias de sus reliquias; el convento e iglesia de San Diego, donde inició su formación; el convento de la Virgen de las Huertas, donde hay una escultura del fraile; la iglesia de San Francisco, en cuyo retablo se colocó una escultura franciscana; y el Monasterio de Santa Ana y Santa María Magdalena de Clarisas, donde se guarda el alba con el que se cantó por primera vez la misa en el antiguo convento de la calle Álamo, así como una reliquia de la santa, serán algunos de los lugares de visita obligada para locales y visitantes de Lorca.

Sus cumpleaños, nacimiento, 28 de abril de 1827; bautismo en la iglesia de San Cristóbal, 30 de abril de 1827; entrada y vida franciscana en Priego, 16 de septiembre de 1856; noviciado, 29 de septiembre del mismo año; profesión religiosa, 30 de septiembre de 1857; diácono, sacerdote y cantó su primera misa en 1858; salida hacia Jerusalén el 25 de enero de 1859; martirio, a la medianoche del 9 al 10 de julio de 1860; apertura del proceso de canonización el 17 de diciembre de 1886; beatificación, 10 de octubre de 1926; y acto litúrgico el 10 de julio, suma la celebración de su “ascensión a los altares” y, ahora, el cambio de nombre de su calle. Pero se espera que muy pronto tenga una escultura que presidirá su capilla en la iglesia del barrio donde nació, San Cristóbal.



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Fuente de la imagen: www.lorca.es