Molina: El Centro de Formación del Departamento de Formación y Empleo de Molina de Segura da un paso hacia la autosuficiencia energética gracias a sus propios alumnos
/en Molina de Segura, Municipios, Política Murcia/por Redacción ElfarodemurciaAprende haciendo. Este es el principio que guió al equipo docente del curso Instalación y mantenimiento de instalaciones fotovoltaicas. hasta el punto de transformar lo que podría haber sido un simple ejercicio teórico en una instalación fotovoltaica real, funcional y ya en pleno funcionamiento. El alcalde de Molina de Segura, José Ángel Alfonso, informó que «los alumnos del curso de instalaciones fotovoltaicas han montado con sus propias manos el sistema que, a partir de ahora, generará energía limpia para alimentar el Centro de Formación donde cada día adquieren sus conocimientos. Una práctica que vale doblemente: como aprendizaje y como compromiso con el planeta».
La instalación, realizada tras semanas de trabajo bajo la supervisión de profesores, está compuesta por ocho módulos fotovoltaicos de 550 vatios cada uno, lo que supone una potencia máxima instalada de 4.400 vatios. El corazón del sistema es un inversor fotovoltaico de 3,5 kilovatios de Huawei, uno de los fabricantes líderes del sector por su eficiencia y fiabilidad. El conjunto se completa con todas las protecciones eléctricas exigidas por la normativa vigente, garantizando no sólo el rendimiento del sistema sino también la seguridad de las instalaciones y de las personas que las utilizan.
De la teoría al techo
El concejal del municipio de Molina, José Ángel Alfonso, destacó que “para muchos de estos estudiantes, este proyecto supuso su primer contacto real con una instalación fotovoltaica de cierta magnitud, teniendo que poner en práctica sus conocimientos sobre electricidad, normativa técnica, seguridad laboral y manejo de herramientas y materiales propios del sector.
La transición energética en España y Europa está generando una demanda creciente de técnicos cualificados capaces de diseñar, instalar y mantener sistemas de producción de energías renovables. Formar a estos profesionales con experiencia práctica real, y no sólo con simulaciones o modelos, marca una diferencia sustancial en su empleabilidad y en la calidad del trabajo que ofrecerán a sus futuros clientes.
¿Qué significan los números?
Más allá del interés educativo, los datos energéticos y medioambientales del establecimiento hablan por sí solos. Con una potencia instalada de 4.400 vatios pico y teniendo en cuenta el promedio máximo de horas de sol de la región, el sistema tiene capacidad para generar aproximadamente entre 5.000 y 6.500 kilovatios hora al año, dependiendo de las condiciones climáticas y el nivel de irradiación solar de cada estación. Una suma más que importante para cubrir una parte importante del consumo eléctrico del centro.
«Pero quizás los datos que tienen mayor impacto son los datos medioambientales. “Cada kilovatio hora generado por energía solar es un kilovatio hora que no se produce mediante la combustión de combustibles fósiles”, explica el alcalde. Aplicando los factores de emisión establecidos, la producción estimada de esta instalación evitará la emisión a la atmósfera de 2.000 a 2.600 kilos de CO₂ cada año. En otras palabras: es como si varios vehículos de gasolina dejaran de circular por completo durante doce meses.
Durante la vida útil del sistema, que se estima en al menos 25 años con un mantenimiento adecuado, el ahorro de emisiones acumulado podría superar fácilmente las 50 toneladas de CO₂.
Eficiencia que también se ve en la factura
Los ahorros no son sólo medioambientales. La energía autoconsumida directamente de los paneles prácticamente no tiene coste en comparación con la electricidad adquirida de la red. A los precios actuales del mercado eléctrico, la instalación puede suponer un ahorro económico anual de entre 800 y 1.200 euros en la factura del centro, cantidad que, proyectada en el tiempo, amortizará con creces la inversión realizada en los componentes del sistema.
El inversor de Huawei también incorpora capacidades de monitorización en tiempo real que nos permiten saber en cada momento cuánta energía se está produciendo, cuánta se está consumiendo y cuánto CO₂ se está apagando. Estos datos, accesibles desde una plataforma digital, se convierten también en una herramienta educativa adicional para los futuros alumnos en formación, que podrán analizar el comportamiento real de una instalación en funcionamiento.
Un mensaje que va más allá del aula
«Este proyecto también tiene un valor simbólico que merece ser destacado. Un centro de formación que enseña energías renovables y abastece de energía solar sus propias instalaciones no sólo da ejemplo, sino que envía un mensaje claro a su entorno: la transición energética no es una abstracción ni una promesa de futuro. Es algo que se puede construir hoy, con las manos, con conocimiento y con voluntad”, explica el alcalde, José Ángel Alfonso.
«En un momento en el que la dependencia de los combustibles fósiles sigue siendo uno de los grandes retos a los que se enfrenta nuestra sociedad, iniciativas como ésta demuestran que la formación profesional puede ser un motor de cambio real. Los estudiantes que participaron en este proyecto se gradúan no sólo con un certificado bajo el brazo, sino con la satisfacción de haber contribuido, de manera tangible y medible, a un futuro más limpio y eficiente”, concluye el primer edil.
La instalación ya está en progreso. Los paneles ya captan la luz del sol. Y ya están contados los kilogramos de CO₂ que no llegarán a la atmósfera.


