UCAM: El UCAM Murcia suma su segunda victoria
Gran partido del equipo universitario que se mantiene firme en las primeras posiciones del ranking gracias a la intensidad defensiva.
El primer cuarto fue un marcador corto, 12-10 para el Girona, vuelo raso, posesiones medidas. En el segundo, el UCAM presionó un poco más (18-26), creando así una ventaja que sería decisiva. Hasta entonces, era un juego de desgaste, más una cuestión de artesanía que de inspiración.
El tercer cuarto se convirtió en la hora de la verdad. El Girona apretaba, el ritmo se hacía incómodo y el UCAM parecía perder el hilo. Pero justo cuando terminó el período, Hicks y Forrest encendieron la chispa. Dos triples consecutivos casi idénticos cambiaron el pulso del partido y devolvieron la confianza a todo el grupo.
Forrest ya había hecho daño: 16 puntos, 5/5 en tiros libres y una energía que contagió al resto. Hicks, en apenas diez minutos, dejó su firma con este triple que valió más que tres puntos: valió impulso, fe y dirección. A partir de este momento, la UCAM recupera impulso, ritmo y sobre todo reacción colectiva.
En el último cuarto el Girona no se rindió. Empujado por su público, intentó romper el escenario del partido con ataques rápidos y presión constante. Pero la UCAM respondió con firmeza. Radebaugh y Cacok fueron los pilares de la resistencia. El primero, un torrente defensivo que multiplica las ayudas y cierra las líneas; el segundo, una piedra interior con 11 puntos y 7 rebotes que aguantó todas las posesiones bajo el aro.
Hasta el último minuto se jugó con la cabeza: defensa, control del rebote y acierto en los tiros libres: 28 de 32 (88%) en todo el partido. Sin prisas, el equipo de Sito Alonso supo cuándo correr, cuándo frenar y cuándo castigar.
El Girona presionó hasta el último segundo, pero nunca logró romper el muro. Cuando sonó la bocina, la UCAM había ganado algo más que un partido: había reafirmado su identidad.
Porque en una velada en la que los protagonistas salieron del banquillo, quedó claro que este equipo no sólo gana cuando brilla, sino también cuando sabe sufrir.
En Fontajau, el triple de Hicks, la energía de Forrest, la defensa de Radebaugh y Cacok y el eventual éxito escribieron una verdad simple pero poderosa:
El UCAM Murcia construye victorias con profundidad, carácter y fe.
