UMU: Pablo Artal: “La universidad debe aprender a pensar, no sólo a producir resultados rápidos”





El evento académico de Santo Tomás de Aquino 2026 en la Universidad de Murcia arrancó con la clase magistral “Aprender a mirar: la Universidad en tiempos de precipitaciones y cambios”enseñado por Pablo Artalprofesor de la Facultad de Química y líder internacional en investigación en el campo de la óptica. En su discurso, Artal reflexionó sobre la papel de la universidad en una sociedad marcada por la aceleración, la inmediatez y la sobreabundancia de información, defender la necesidad de preservar espacios de reflexión profunda, rigor intelectual y formación crítica.
A lo largo de su discurso, el profesor enfatizó la diferencia entre “ver” y “mirar”, utilizando esta metáfora para exigir una universidad que enseñe a observar con atención, a distinguir lo esencial de lo incidental y a vivir con la complejidad y la duda. Ante la presión de obtener resultados rápidos y medibles, Artal defendió la universidad como una “escuela de visión”, donde el conocimiento se construye con tiempo, paciencia y las preguntas adecuadas, más allá de la obsesión por los indicadores y la productividad inmediata.
Con su experiencia de más de tres décadas en la Universidad de Murcia y en el ámbito de la investigación científica, Artal puso en valor el papel de la universidad en la generación de conocimiento y en la formación de personas. Destacó el trabajo desarrollado en el Laboratorio ópticocuyos avances en el estudio de la visión humana han tenido un impacto directo en la mejora de la calidad de vida de millones de personas, como ejemplo de cómo la investigación básica, sostenida en el tiempo, puede traducirse en aplicaciones del mundo real beneficiosas para la sociedad.
El profesor también advirtió contra algunas los desafíos y tensiones que enfrenta actualmente la institución académica, como la cultura de las prisas y la creciente burocratizaciónla reducción del valor del conocimiento a medidas cuantitativas y la pérdida de atractivo de la carrera universitaria para los jóvenes más talentosos. En este contexto, defendió la necesidad de proteger los elementos esenciales de una investigación de calidad, como la libertad intelectual, la tolerancia al error y el respeto a la complejidad.
Asimismo, Artal abordó el impacto de inteligencia artificial en la universidad, destacando tanto sus oportunidades como sus riesgos. Aunque reconoció su potencial como herramienta de enseñanza e investigación, advirtió contra La tentación de delegar el pensamiento en sistemas automáticos. y destacó que el verdadero valor de la formación universitaria reside en aprender a plantear las preguntas adecuadas, interpretar los resultados y desarrollar el propio criterio.
La lección concluyó con un llamado a la comunidad académica a abogar activamente por una universidad comprometida con el pensamiento crítico, la profundidad intelectual y el servicio a la sociedad. En palabras de Artal, la universidad debe medir su éxito no sólo por su capacidad de adaptarse al cambio, sino también por su capacidad de preservar lo que le da sentido: ser un espacio donde podamos preguntarnos sin miedo, equivocarnos sin vergüenza y construir conocimiento con honestidad y rigor.

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